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Te falta vitamina D, B12 o algún mineral esencial
Si tu dieta no es demasiado variada o estás comiendo muy poco, es altamente probable que tengas alguna deficiencia vitamínica. Si sentís que tus músculos te duelen y estás cansado, puede deberse a una falta de Vitamina D. Si en cambio te sentís desanimado, débil y más ansioso que de costumbre, la posibilidad es que te estés quedando corto en Vitamina B12. Si sos una mujer en edad reproductiva, existe la probabilidad de que tengas una deficiencia de Hierro, lo que se conoce clínicamente como anemia. La recomendación en estos casos es tomar suplementos vitamínicos, que están diseñados para cubrir las dosis diarias recomendadas de la mayoría de las vitaminas y oligominerales.
Estás sufriendo un cuadro depresivo
Hoy en día, la depresión es más común de lo que uno puede llegar a imaginarse. Varios estudios indican que las personas que presentan esta condición son cuatro veces más propensas a sentirse fatigadas. 30 minutos de actividad aeróbica (si puede ser al aire libre, mejor) contribuyen a salir de un estado depresivo y combate la sensación de somnolencia que suele venir asociada. Si vivís en altas latitudes (muy al norte o muy al sur con respecto al Ecuador) y el cansancio aparece en invierno, podés estar sufriendo Desorden Afectivo Estacional. Si el frío no te deja salir de tu casa, tu médico te puede recomendar tratamientos con serotonina, que son muy efectivos.
Tus glándulas adrenales están agotadas
Estas glándulas son las responsables de secretar cortisol y adrenalina, dos hormonas sumamente importantes, que nos permiten reaccionar más rápido, estar más atentos y fuertes. Son un recuerdo de aquellas épocas en las que a nuestros antepasados los corrían los tigres dientes de sable
Sin embargo, cuando nos estresamos, culpa de las preocupaciones y problemas típicos de la vida moderna (cuestiones de dinero, trabajo, pareja, etc), estas glándulas se fatigan y dejan de producir los niveles adecuados de cortisol durante el día, lo que te hace sentir cansado. Lo peor de todo es que muchas veces retoman la actividad durante la noche y hacen que te cueste más dormir.
Este problema es un poco más complicado de resolver, porque está muy relacionado con el stress. Meditar puede ayudar, así como también tomar suplementos de Vitamina B5 y C y hacer ejercicio regularmente.
Deshidratación
Deshidratarse no es algo que te pasa solamente queriendo atravesar el Sahara, es algo muy común y sus efectos sobre nuestro rendimiento físico y mental son muy marcados, principalmente dolor de cabeza, dificultad para concentrarse y fatiga generalizada. Además de ingerir suficiente cantidad de líquidos (no pienso fomentar ese mito implantado por las embotelladoras de agua que hay que tomar dos litros por día, es puro marketing), hay que tener cuidado con algunas bebidas, como por ejemplo el café o el mate, porque tienen un fuerte efecto diúretico, que te hace perder más líquido del que ingerís, lo cual puede llegar a terminar deshidratándote.
Enfermedades ocultas
Hay muchas enfermedades que son díficiles de detectar y que pueden hacernos sentir cansados todo el tiempo. Las más comunes y frecuentes son el hipotiroidismo, que afecta principalmente a las mujeres, la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica o incluso, la apnea del sueño. Ésta última condición es más fácil de notar, si sos de roncar muy fuerte, es probable que estés teniendo este problema.
Nuestras abuelas decían que el cuerpo es sabio. Estar cansado todo el tiempo no es algo normal, prestá atención a las señales que te está mandando y preguntate si estas razones no pueden ser la causa de tanta fatiga.
Fuente: RealSimple





muy buena info
un saludo
Adri,
Gracias che! Saludos!