Existen muchas teorías sobre el éxito y desde hace muchísimos años se ha intentado encontrar cuáles son los factores que hacen que una persona logre cumplir sus objetivos. Poder conocer estos factores podría permitirnos a todos ser más exitosos. La psicóloga motivacional, Heidi Grant Halvorson, autora de Succeed: How We Can Reach Our Goals nos cuenta cuáles son las 9 cosas que las personas exitosas hacen de forma diferente al resto de nosotros.

Son concretos
Cuando se proponen objetivos, son muy específicos con lo que buscan lograr. Tratan de ponerle cifras y plazos a sus deseos, por ejemplo, en vez de decir “quiero bajar de peso”, dicen “voy a adelgazar 5 kilos en un mes”. El tener una meta clara hace que sea mucho más sencillo su seguimiento y nos mantiene motivados para llegar a lo que queremos. Junto al objetivo específico, vienen las acciones necesarias para llegar a ellos, que también deben ser específicas. No es lo mismo “acostarse temprano” que “quiero estar en la cama antes de las 10 de la noche”.
Aprovechan cada oportunidad
Todos estamos ocupados y perseguimos múltiples objetivos. Las personas exitosas están siempre atentos a las oportunidades y tratan de aprovechar cada de ellas. Cada interacción con otra persona es para ellos una probabilidad de hacer algo nuevo, aprender algo o hacer negocios, ya sea en una fiesta, en una conferencia o durante sus vacaciones.
Monitorean su progreso
Esto está relacionado con el primer punto, si tenemos objetivos claros y definidos en términos cuantitativos, se puede hacer un seguimiento preciso sobre el grado de avance y realizar acciones correctivas cuando se empiece a detectar una desviación. Las personas realmente exitosas no dependen de un tercero para que los controle, lo hacen ellos mismos porque saben que es muy importante saber dónde están parados para poder avanzar hacia los objetivos.
Son optimistas – realistas
Se proponen objetivos positivos y optimistas, pero no pierden de vista que toda cosa que valga la pena, requiere esfuerzo y dedicación. Pensar que las cosas buenas nos van a salir solamente por pensar en ellas puede generarnos mucha frustración y desilusión, nunca hay que olvidarse que la vida no es tan fácil, ¡sino sería muy aburrida!
Se concentran en mejorar, no en ser los mejores
La idea es siempre estar evolucionando y mejorando, en términos relativos a tus propias habilidades. Siempre se puede ser mejor en algo, hay que apuntar a ir dando pequeños pasos hacia la mejora, la tan famosa mejora continua. Además, querer ser el mejor en términos absolutos lo único que genera es stress y presión en la mayoría de los casos.
Son persistentes
La persistencia es una cualidad humana que si bien tiene un componente innato, es mejorable. Las personas persistentes son capaces de enfrentarse a las dificultades que se van presentando en la vida y poder sobrellevarlas.
Tienen una gran fuerza de voluntad
Este aspecto va de la mano con el anterior. Las personas exitosas tienen una fuerza de voluntad muy grande, lo que les permite tener la autodisciplina para realizar las acciones necesarias para alcanzar sus objetivos y sobreponerse a las adversidades. Afortunadamente, la voluntad también puede ejercitarse. Para esto, hay que ser paciente y buscar un progreso suave, si por ejemplo, queremos empezar a levantarnos más temprano, de nada sirve poner el despertador 2 horas antes de lo normal de un día para el otro. Eso lo vamos a poder hacer un día o dos, pero es díficil de sostener a largo plazo. Mucho mejor sería empezar a levantarnos más temprano, de a 15 minutos por día, hasta llegar al horario deseado. De esa manera, vamos a convertir el nuevo horario en el habitual de manera armoniosa y sin stress.
Conocen sus límites
Si bien tienen una gran fuerza de voluntad, son persistentes y tienen objetivos bien definidos, tienen muy claros sus propios límites. Esto es importante porque de esa manera saben cuántos proyectos pueden emprender simultáneamente o cuántos objetivos perseguir al mismo tiempo. Asi se evitan el stress y la frustración de querer abarcar más de lo que pueden e irse motivando con la obtención de un objetivo tras otro.
Se concentran en lo que van a hacer, no en lo NO van a hacer
Si por ejemplo estamos tratando de dejar de fumar, lo que hay que hacer es reemplazar nuestras ganas de un cigarrillo por algún sustituto, por ejemplo comer un caramelo. Si uno solamente piensa en no fumar, nuestro cerebro centra su atención justamente en la acción de fumar. Tratar de reprimir un pensamiento hace que esté más activo en nuestra mente. Esto parece muy sencillo en la teoría, pero ponerlo en práctica no es tan fácil, requiere disciplina y mucha introspectiva para poder darnos cuenta de lo que estamos pensando.
Para aquellos que les interese y quieran profundizar un poco más en el tema, pueden ver un extracto del libro de la doctora Halvorson o comprar su libro en Amazon. También podemos ver una breve entrevista en la cual nos cuenta en persona los aspectos más importantes de la psicología motivacional
¿Se sienten identificados con estas maneras de hacer las cosas? ¿Qué otro factor de éxito podrían agregar? Los invito a que hagan comentarios y aportes al respecto. ¡Hasta la próxima!
Fuente: Harvard Business Review.





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Muy bueno tu articulo. Mi aporte: si no te gusta, no lo hagas y si lo haces, hazlo bien! xD
Gracias!!
Si, yo pienso igual que vos, hacer las cosas así nomás no suele llevarte demasiado lejos…
Saludos y muchas gracias por comentar!
Me vienen bien los consejos… se me viene jodido el panorama jaja
Ya va a mejorar el panorama
muchas gracias por el articulo, de gran interes para mi, muy interesante y productivo, un 7.-
Karen,
Qué bueno que te haya resultado interesante el artículo ¿Tenés muchos puntos en común?
Gracias por comentar!