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El título del posteo puede llegar a ser poco amigable, ya que no nos suelen gustar mucho las reglas. Pero si queremos dejar de perder el tiempo y lograr nuestras metas y objetivos, necesitamos autodisciplina y sistemas basados en reglas, como el que vamos a describir a continuación. Van a ver como le van a sacar más provecho a sus días de manera inmediata tras la aplicación de estas 3 (o al menos 1) de estas reglas:
Planificar el día de trabajo la noche anterior

Invertir los últimos 15 o 20 minutos de tu jornada laboral (o de tu día) en planificar las tareas que vas a hacer el siguiente es una poderosa herramienta para incrementar tu productividad. Cuando uno no tiene un plan, la mayor parte del tiempo se la pasa improvisando y haciendo cosas solo para estar ocupado. Hacer el plan es muy fácil, solamente hay que detallar:
- Detallar las que considerás que son las 2 o 3 tareas clave del día. Una de ellas debería ser lo primero que hagas por la mañana, las otras podés repartirlas según tus horas de mayor rendimiento.
- Acomodá el resto de las tareas importantes a lo largo del día, según los compromisos adicionales que puedas llegar a tener (reuniones, salidas, llamadas programadas, etc). Siempre teniendo en cuenta los momentos en los que sabés que tenés más ganas de trabajar, puede ser por las mañanas, al mediodía, a la tarde o incluso de noche, eso depende de vos.
- Las tareas mecánicas, repetitivas o que no requieran intensivamente de tu intelecto dejalas para los momentos en los que estás más desganado. Por ejemplo, después del almuerzo o llegando al final de la tarde.
Este plan deberías dejarlo por escrito y bien a la vista, cosa de que sea lo primero que veas al llegar al trabajo.
Decile NO al multitasking

La sociedad nos machaca constantemente con el concepto de la multitarea, pero está demostrado que es mucho más productivo concentrarse en hacer las cosas de a una por vez que en simultáneo. Barrer el piso mientras hablamos por celular es una cosa, conversar con un cliente vía Skype mientras tratamos de contestar mails y terminar un informe, es muy distinto. La probabilidad de cometer errores crece exponencialmente y la calidad de nuestro trabajo será mucho menor a la que podríamos entregar.
Esta regla es fácil de comprender, pero díficil de aplicar. Básicamente, tenemos que concentrarnos en una única tarea y nada más. Esto implica eliminar cualquier cosa que pueda desviar nuestra atención de la tarea objetivo, como por ejemplo, cerrar el navegador o la mensajería instantánea, cerrar el cliente de correo, etc.
Planificar tus distracciones

Esta es la regla más divertida, pero con la que más cuidado debemos tener. Querer prescindir de Twitter, Facebook, Google+ o de navegar por la web sería casi una tortura. Para evitar que la ansiedad por distraernos, nos termine distrayendo, lo que debemos hacer es planificar recreos y pausas destinadas pura y exclusivamente a consumir este tipo de distracciones, ya sea alguna red social, chatear con un amigo, leer feeds o pasar por tu blog favorito.
Creo que en mayor o menor medida, todos solemos hacer, al menos de vez en cuando, alguna de las cosas propuestas por este sistema. Los verdaderos resultados se consiguen aplicando estas reglas día tras día. Si bien puede llegar a costar al principio, los resultados que vamos a obtener nos darán la motivación necesaria para seguir adelante.
Por las características de mi trabajo, los mejores resultados los he visto al llegar por la mañana con una clara idea de lo que tengo que hacer. Los días que voy sin tener una clara idea de las tareas a realizar, mi productividad se va al piso.
Espero que les haya parecido interesante, los invito a que visiten Think Wasabi regularmente para estar siempre enterados de este tipo de tips de productividad personal.
Fuente: Think Wasabi.
Guía para la Productividad Geek
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Muy buen artículo, y quizá lo más importante con lo que concuerdo, con lo de planificar tus distracciones. Porque no nos engañemos, distracciones hay siempre, y necesitamos esas pausas.
En mi empresa hemos aprendido a gestionarlas a base de aprender nuestros hábitos. Nos hemos ayudado de Workmeter, un software que mide la productividad personal cuando trabajamos con ordenador, y que muestra a cada uno una gráfica con su actividad productiva e improductiva. Solo siendo conscientes de nuestra actividad y hábitos, podemos mejorarlos.
Alberto!
Ya había visto hace un tiempo esa aplicación, la verdad que se la ve muy interesante. Como dice el dicho: “Todo lo que no se puede medir, no se puede controlar, todo lo que no se puede controlar, no se puede mejorar”.
Saludos!!