Este artículo se puede leer en aproximadamente 181 segundos

El principal problema que tenemos a la hora de hacernos un hueco en nuestras rutinas diarias para hacer ejercicio, es que estar en forma es un compromiso que asumimos con nosotros mismos. No hay nadie más fácil de engañar que uno mismo, siempre hay una excusa, siempre hay algo más importante. Obviamente que hay situaciones en las que nos enfrentamos a exigencias laborales, de estudio o de familia que realmente nos hacen imposible dedicarle tiempo al cultivo del cuerpo, pero si constantemente estamos posponiendo el ejercicio físico, es hora de ponernos las pilas y dejar de ser tan sedentarios. El problema es ¿cómo arrancar?
Hacer público nuestro compromiso
Siempre es mejor hacer ejercicio con otras personas, ya que además de fortalecer nuestro cuerpo, fortalecemos relaciones sociales con amigos o familiares. Cómo decía en el párrafo anterior, tenemos una capacidad impresionante de engañarnos a nosotros mismos, pero si hacemos un anuncio público que vamos a empezar a entrenar, ya no va a ser tan fácil. Para esto podés recurrir a tus perfiles sociales, para ir comentando y actualizando tus actividades físicas. No sólo vas a recibir buena onda por parte de tus conocidos, sino que también vas a querer seguir publicando tus avances, motivándote a seguir entrenando. También existen servicios como Fleety, Fitocracy o Gyminee, que son plataformas sociales en dónde podremos compartir nuestras rutinas, los avances conseguidos y hacer nuevas amistades interesadas en el deporte.
Reservar un lugar en la agenda
Las reuniones de trabajo, las llamadas a clientes, los exámenes y un montón de otros compromisos tienen su lugar en nuestra agenda, pero para el ejercicio muchas veces no nos tomamos ese trabajo de agregarlo como un compromiso formal. Establecer días y horarios fijos de entrenamiento en nuestro calendario personal nos sirve para mentalizarnos sobre la importancia de dedicarle un tiempo a hacer ejercicio.
Conseguir una pareja de entrenamiento
Puede ser un compañero de trabajo, un amigo, un familiar, un vecino o cualquier otra persona que esté dispuesta a entrenar con vos. Un compañero de entrenamiento es un poderoso aliado a la hora de cumplir con nuestras sesiones y rutinas de ejercicios. La motivación mutua es muy importante.
Encontrar un deporte que realmente disfrutes
Hacer ejercicio no debería ser como tomar un jarabe con feo gusto, tiene que ser algo divertido y que realmente tengas ganas de hacer. Para eso, es fundamental que puedas disfrutar del deporte elegido. No porque todo el mundo corra o ande en bicicleta necesariamente vas a tener que hacer lo mismo. Lo importante es ir probando hasta encontrar lo que más placentero te resulte. Este último punto es, a mi entender, el más importante, porque todos los demás no servirían de mucho si salir a entrenar se asemeja a una tortura.
Espero que les haya resultado intersante, ¡los invito a que nos cuenten sus experiencias!





Pingback: Bitacoras.com
Exelentes,ya no tendré más excusas,me motivaron.tomaré en cuanta algunos tips.Mucho ajetreo no me hace nada bien.saludos
=O!!
Muy bien Eliseo! Mantenenos informados sobre cómo vas con tus ejercicios =D
Gracias por comentar, ¡saludos!
Excelente artículo!
Me encantó tu blog, está lleno de cosas que no veo en ninguna otra parte, felicitaciones!
Hey!!
Muchas gracias, al tuyo llegué hoy a través de Forobeta y me gustó mucho también, tiene muy buenos consejos y tutoriales =D
Éxitos